La primera Guía Peñín del Vermut puntúa 380 referencias

El vermut se ha convertido en esta última década en una referencia de moda en la coctelería y en cualquier acto o evento social y -confinamientos aparte- el gran público ha empezado a guardar en sus bodegas y neveras una botella, como poco, de este aperitivo. Es por esto que Guía Peñín ha decidido separar de su prestigioso ranking de vinos el apéndice de los vermuts para publicar la primera edición de la Guía Peñín del VermutPDF descargable gratuitamente aquí ).

vermut 2020

Pero ¿qué es el vermut?

Según nos dicen en la Guía Peñín, su nombre deriva de la palabra wermuth, que significa ajenjo, planta que se utiliza para dar el característico sabor amargo a esta bebida. Profundamente arraigado en la cultura española, así como en la italiana y francesa, el vermut ha vivido un continuo renacer en los bares y tabernas de España. Posee un público que se mantiene fiel a esta bebida que no proviene de una destilación sino de una maceración de vino con hierbas, cortezas, flores, semillas o especias.

No sería descabellado pensar que el origen del vermut se encuentra muy próximo al del vino. Nuestros antepasados prehistóricos conocían las cualidades nutricionales y medicinales de las plantas mucho antes del desarrollo de la agricultura, y una de las primeras técnicas de elaboración de fármacos a base de hierbas fue mediante la técnica de la infusión.

El vermut se sitúa entre los 15 y los 18 grados, elaborado a partir de un vino neutro, generalmente de uvas blancas. Pero a ese vino neutro, cada vez de mayor calidad, se le incorpora el secreto que da sentido a este caldo y a esta guía: la infusión o maceración de no menos de 20 plantas, ya sea en frío o en calor.

 

La primera edición de la Guía Peñín del Vermut abarca casi 400 referencias de Francia, Italia y España, aunque predominan por mucho las próximas. Décadas de esfuerzo en bodegas y de recetas secretas que incluyen desde plantas y cítricos autóctonos a flores exóticas.

Las mezclas de hierbas (ajenjo, anis, hinojo), raíces y cortezas (angélica, raíz de lirio, jengibre), flores (manzanilla, azafrán, vainilla) y frutas (naranja, limón y pomelo) y azúcares (caramelo, miel) se suman a un periodo de reposo o crianza, en acero inoxidable, tinas de madera o bota. Rojo, blanco o rosado, de dulce a extra seco (aunque el más habitual en coctelería es su término medio, el popular dry), los vermuts españoles destacan en la Guía Peñín por dulzones, los italianos por amargos y los franceses por el uso de botánicos.

vermut

La publicación incluye las descripciones y puntuaciones de más de 380 marcas, lo que le permitirá adentrarse con seguridad en el apasionante mundo del vermut, donde existe una gran variedad de estilos.

En esta edición, el nivel cualitativo de los vermuts valorados ha sido muy alto, un 50% de ellos han logrado una calificación igual o superior a los 90 puntos. Por categorías, los vermuts rojos son los más representados (el 65%), seguidos de los blancos, los rosados y los dorados.

La Guía Peñín del Vermut refleja la gran variedad de estilos y la amplia oferta de marcas elaboradas en España, incorporando vermuts de todos los rincones de la península ibérica y de las Islas Baleares. El equipo de cata de Peñín también ha incluido vermuts elaborados en Italia, Francia y Alemania, países relevantes en la producción y comercialización de esta bebida.

Disfrutenlos

Enoturismo por Cataluña

El enoturismo te permite conocer un país a través de sus vinos. Los de Catalunya son de calidad y muy variados, tanto que hay once denominaciones de origen, además de la DO del cava, el vino espumoso de Catalunya reconocido internacionalmente,  con la capital situada en Sant Sadurní d’Anoia.

La experiencia de probarlos en su lugar de elaboración te permitirá entender cómo el Mediterráneo, el sol y el paisaje variado han influido en su cuerpo, su aroma y su sabor.

Vinos bañados por el mar Mediterráneo
Si quieres practicar el enoturismo al lado del mar, mezclando el pescado y el marisco de la costa con el vino, tienes a tu disposición una amplia variedad. Una de las DO es la de Alella, la más pequeña. Son seis bodegas, de un municipio muy cercano a Barcelona, que producen un vino blanco que combina a la perfección con una buena comida. Otra denominación es la de L’Empordà, en la Costa Brava. Tiene tanto vinos blancos como negros, pero son especialmente reconocidos por los dulces, ideales para acabar un buen almuerzo. En la zona de la Albera, los viñedos crecen entre este macizo, el Cabo de Creus, y la zona pantanosa de los Aiguamolls de l’Empordà y esta situación privilegiada impregna de sabor sus vinos.

La DO de Tarragona, en cambio, destaca por sus vinos de licor (la mistela, el moscatel, el vino rancio…). Y si te acercas al Penedès, a poca distancia de Barcelona podrás ver los viñedos de “xarel·lo”, una variedad de uva tipo moscatel que aguanta muy bien el sol y la sequía. Si te apetece, te pueden enseñar a podar las cepas.

 

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Una gran variedad de vinos para probar
Si pruebas los vinos del Priorat, que se encuentran entre los más reconocidos internacionalmente, apreciarás el sabor singular que le da la tierra de “llicorella” (pizarra). Si llegas a Gratallops, podrás dar una vuelta entre los viñedos en bicicleta eléctrica. Será muy divertido si vas con los amigos. Y cuando acabes, aprovecha para hacer un picnic con productos de la zona.

Otros vinos de interior son los de Costers del Segre, donde los viñedos crecen a orillas del río Segre. Si puedes, acércate a una bodega que tiene las viñas a 1.000 metros de altitud y en la que fermentan el vino en cubetas de piedra del siglo XII. Los vinos que podrás probar son de una gran complejidad aromática.

Si quieres probar un vino de la DO Conca de Barberà es recomendable que sea un rosado, ya que tienen mucha calidad y se elaboran con la variedad de uva “trepat”. Si tienes la oportunidad, prueba un vino de la DO Pla de Bages que son muy frescos, de concentración amable y producidos al lado de la montaña de Montserrat. Y si vas a los Ports de Beseit, un lugar que vale la pena visitar, podrás catar los vinos blancos de la DO Terra Alta, elaborados con una garnacha que crece en valles de difícil acceso.

Aprovecha la oportunidad de entrar en cualquier bodega. Te abrirán sus puertas encantados. Los vinos catalanes te seducirán.

La cata

La cata es uno de los más brillantes relatos de Roald Dahl. Se publicó por primera vez en la edición de marzo de 1945 del Ladies Home Journal y posteriormente fue publicado, en 1951 en The New Yorker.

Seis personas se sientan a la mesa en la casa de Mike Schofield, un corredor de bolsa londinense: Mike, su esposa e hija, un narrador sin nombre y su esposa, y un famoso gastrónomo, Richard Pratt. Pratt suele hacer pequeñas apuestas con Schofield con el fin de adivinar el vino que se está sirviendo en la mesa, pero esta noche la apuesta será mayor… Cuando Schofield sirve el segundo vino de la cena comenta que será imposible adivinar cuál es, lo que Pratt toma como un reto.

La cata
ROALD DAHL
Ilustrado por: Iban Barrenetxea
Nórdica Libros

Ya solo por los dibujos y por lo elegante de la portada y de la encuadernación merece la pena.  Cuenta la historia de una cena tranquila –a priori– en una mansión londinense en la que la tranquilidad se convierte en un campo de batalla al surgir una apuesta entre dos de los invitados por ver si uno de ellos averigua el vino que se está sirviendo durante la velada. Sin ver la botella, claro.

La cata